lunes, 10 de agosto de 2009

Recursos literarios semánticos

RECURSOS SEMÁNTICOS

Los recursos semánticos son los que afectan al significado que las palabras adquieren en el texto. Los más habituales son los siguientes:

Comparación o símil: establece una relación de semejanza, es decir, una comparación, entre dos palabras o ideas, utilizando distintos elementos comparativos: como, tal, igual que, parece, etc.


El dormir es como un puente
que va del hoy al mañana.
Por debajo, como un sueño,
pasa el agua.
(Juan R. Jiménez)

Metáfora: quizá sea la figura de mayor valor artístico y de mayor fuerza expresiva. Consiste en trasladar el nombre de un elemento a otro con el que tiene una relación de analogía; es decir, en identificar a una persona, animal o cosa con otro ser porque tienen algo en común. Algunas son sencillas de identificar:


La Luna es entre las nubes
una pastora de plata.
(Juan R. Jiménez)

Pero, en otras ocasiones, se necesita ayuda para descifrarlas, como en este inicio de un poema de Góngora dedicado al nacimiento de Cristo:


Caído se le ha un clavel (Niño Jesús)
hoy a la Aurora del seno...(Virgen María)

Metonimia: como la metáfora, consiste en nombrar una realidad con el nombre de otra; pero, en este caso, la relación que se establece entre ambas puede ser muy variada: entra la causa y el efecto (la “dolorosa”, por la cuenta que hay que pagar), entre el instrumento y el que lo maneja (“una de las mejores plumas del país” por un escritor determinado), entre el lugar y el producto que de él procede (“bebían en fino bohemia”, por copas de cristal de Bohemia), entre el autor y su obra ("Se ha subastado un Picasso”, por un cuadro de Picasso), entre el continente y el contenido (“se ha tomado dos vasos”), etc.


Oh, siempre gloriosa, patria mía,
tanto por plumas cuanto por espadas...

[plumas por escritores; espadas por soldados]
(Luis de Góngora)

Personificación: consiste en atribuir cualidades o acciones humanas a seres que no lo son, como los animales, las plantas o los objetos.


Tú, viejo Duero, sonríes
entre tus barbas de plata.
(Gerardo Diego)

Hipérbole: consiste en exagerar los rasgos de una persona o cosa, ya por exceso (“veloz como el rayo”), o por defecto (“más lento que una tortuga”):


Érase un hombre a una nariz pegado,
érase una nariz superlativa,
érase una nariz sayón y escriba,
érase un peje espada muy barbado.
(Francisco de Quevedo)

Antítesis: contraposición de dos palabras o frases de significado opuesto, con el fin de enfatizar el contraste de ideas o sensaciones.


Fuego es el agua, el céfiro pesado,
sierpes las flores, arenal el prado.
(Lope de Vega)

Ironía: expresión de lo contrario de lo que realmente se quiere decir o se siente. En el lenguaje coloquial se utiliza constantemente; por ejemplo, cuando decimos: ¡qué bonito!, para enfatizar una mala acción o un error. El siguiente ejemplo es de Góngora, que, contrariado porque el conde de Lemos no le había invitado a ir en su séquito a Nápoles y había preferido a otros escritores, dice:


Como sobran tan doctos españoles
a ninguno ofrecí la musa mía.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Buen sitio para encontrar información y ejemplicar...
Me sirvió mucho de ayuda, gracias...

Anónimo dijo...

Me sirvio de gran ayuda gracias!!! :)